Bajo el auspicio de Herzog y Rollins este documental Dinamarquense-Británico-Noruego se centra en un intento de hacer una película acerca de uno de los más famosos responsables de las matanzas en Indonesia. A lo largo de la película vemos la evolución de Anwar Congo, y algunos de sus compañeros de oficios, otros “gángsters” responsables de hacer la limpieza étnica que el estado quería sin asociarse directamente con el ejercito; hay un pequeño camino de redención al revisitar su propio pasado pero queda enteramente a discreción del espectador qué tanto circulan por este si es que llegan a hacer más que tirarle una pispeada. Hay tres líneas importantes que me gustaría repasar en esta película, y como todo cocainómano sabrá es siempre más sano tomar de a una, para poder disfrutarlas mejor.
